El profundo sur

Barahona, Cabo Rojo, PN Jaragua, Sierra de Baoruco

Experto
Aníbal García

La playa más bonita de República Dominicana no es desde luego playa Bávaro. Hay que mirar hacia el otro extremo del país, al llamado “profundo Sur”, donde el arenal blanquísimo de Bahía de los Ángeles forma una curva perfecta, la ausencia de civilización es máxima y hasta la intensa humedad caribeña llega a dar un respiro (la ausencia de vegetación en los alrededores es elocuente). Con todos estos ingredientes, normal, el título es suyo. Nadie lo discute entre los lugareños.

Es también una de las costas coralinas de todo este cálido mar mejor conservadas, en cuyas aguas turquesas uno se imagina muy felices a los manatíes antillanos y a las tortugas carey. Ladera arriba los campos agrícolas van ganando en feracidad y producen algunos de los aguacates y mango más ricos de todo el mundo (de verdad, no exageramos). Hay asimismo cerrados bosques donde suena la música de la naturaleza en calidad estéreo y en Cabo Rojo los caminos se tiñen de óxido en fuertísimo contraste con la blanquecina piedra caliza. Le sobran atributos y esa puede ser precisamente su perdición. Así que cuanto antes vayamos, mejor. 

¿Respecto al transporte? A este territorio que se reparten los municipios de Barahona y Pedernales se llega en tres horas en coche desde Santo Domingo, que se hacen cortas. Serpenteando entre la costa y la montaña atravesaremos el único viñedo del país (prescindamos de su vino, no así de su paisaje), las ondulantes dunas de Baní y abruptas playas que son muy codiciadas por la tribu ‘surfer’.

Viajes 100% a medida
4-7 días
Desde 1.300 €*
Santo Domingo
Mejor época: noviembre-abril
* Según el criterio de nuestro experto. Vuelos excluidos.