“Tan ancha como todo el mundo, inmensa, alta e increíblemente blanca al sol”. Así describe Hernest Hemingway en el libro ‘Las nieves del Kilimanjaro’ a la montaña más alta de África (y el pico más cerca del sol por situarse a solo 3 grados del Ecuador). La gran señora del Valle del Rift siempre ha estado ahí y, como bien expresó Petrarca, eso es motivo más que suficiente para querer hacer cumbre.
Pero no todo el mundo es capaz de alcanzar sus 5.895 metros después de 8 días de ascensión. ¿Estás tú preparado? Cuenta al menos con la certeza de que tomarás la senda correcta acompañado de nuestros guías y con el apoyo de los ‘sherpas’ locales.
Hablemos ahora de las recompensas. Esta ascensión supone caminar por la morada de los dioses masáis, escuchar mágicas leyendas sobre sus aún más antiguos moradores –los pigmeos–, explorar paisajes de dramáticos contrastes –desde la selva hasta la cima nevada– y contemplar África desde su atalaya más imponente, conformada por tres volcanes inactivos.
Ofrecemos tres formas distintas de “atacar” el Kilimanjaro en función de distintos grados de dificultad y comodidad.










