Capital de los Emiratos Árabes, es también la ciudad más rica de la federación por sus ingentes recursos petroleros y eso le ha permitido un colosal lavado de cara, con la cultura como bandera, que de momento ha supuesto la apertura del Museo del Louvre, firmado por Jean Nouvel. Le seguirán un Guggenheim (Frank Gehry), el Museo Nacional Sheihk Zayed (Foster+Partners), un centro de artes escénicas (Zaha Hadid) y el museo marítimo (Tadao Ando).
Está transformación en marcha es más que digna de verse, independientemente de que se haga desde la admiración o desde una perspectiva crítica. Y en ningún otro lugar se han vuelto más ambiciosos que en Masdar City, el distrito 100% sostenible junto al aeropuerto que diseñó Norman Foster y su equipo y que debe ser entendido como un laboratorio vivo.







