Kempinski Hotel Aqaba

Áqaba
Experto
Juan Antonio Muñoz

El hotel Kempinski, Áqaba se encuentra justo en medio: de la playa, de los restaurantes, de las tiendas y de los clubes nocturnos. En definitiva, de todo el ocio de la ciudad dejando a un lado el buceo en el mar Rojo. Además, está a solo 10 minutos del aeropuerto y a una manzana del yacimiento arqueológico de Ayla, la ciudad islámica medieval que se encuentra debajo de la actual ciudad.

El hotel es de un depurado minimalismo moderno, soportado sobre pilares blancos y tonos monocromáticos primarios. La luz es otro elemento compositivo de la arquitectura del hotel, volcado sobre las vistas al mar Rojo.

Las 200 habitaciones están decoradas en una paleta de color blanquecino y dominan los grandes ventanales, acompañados de balcones privados. Son espaciosas, luminosas y tranquilas. Los cuartos de baño están separados por paredes de vidrio, lo que hace que la bañera, el lavabo y el bidé sean visibles para el resto de la habitación. Inmejorable el spa, que ofrece tratamientos faciales, exfoliantes, masajes y envolturas en seis salas de tratamiento.