Mond

Hiriketiya
Experto
Viraj Pardesi

Cuando Renato Soto y Jessica Fernando llegaron en 2015 a Hiriketiya, una bahía en la costa sur de Sri Lanka convertida en una meca para la comunidad surf, enseguida se imaginaron viviendo allí. Ambos eran autónomos, tenían experiencia en el desarrollo de marcas y se vieron creando un concepto de estilo de vida que les hiciera feliz junto a sus hijos pequeños, al menos más de lo que lo eran en Zúrich, donde residían. Así que juntaron todo el dinero que tenían y compraron una pequeña parcela junto al mar.

«Es un proyecto ‘self made’ que consta solo de cuatro habitaciones y de una casa de alquiler. De ahí gran parte de su encanto»

Tomando una cerveza con unos amigos arquitectos, se les ocurrió la idea de construir “algo parecido” a un hotel, cuyos primeros ladrillos se pusieron en 2017. Los arquitectos hicieron los planos, pero como no eran de Hiriketiya, la pareja se tuvo que implicar la cien por cien en su construcción, lo que les obligó a ir concibiendo el proyecto sobre la marcha. Por ejemplo: en vez de ir a una tienda a por las lámparas las diseñaron ellos mismos –no había las que les gustaban, ya sí– para que luego las fabricaran artesanos locales. Así surgió primero Soto House, una casa en alquiler, y a continuación Mond, hotelito de cuatro habitaciones.

Transcurrido el tiempo desde su inauguración –y el Covid–, han conseguido hacer auténtica “magia”. Mond –luna en alemán– es hogar. Tiempo pasado. Tiempo presente. Un espacio para el espacio. Residencia de artistas. Brutal. Brutalista. Hormigón hecho poesía arquitectónica a través de un sensual juego de líneas y curvas.