Tierra del Fuego, tierra extrema

Ushuaia, Estancia Haberton, lago Fagnano, Cerro Castor

Experta
María Ybarra

La geografía, cuando es extrema, tiene un atractivo irresistible. Apela a nuestra sed de aventuras, a nuestro innato nomadismo. Ese es el imán principal de Tierra del Fuego, confín austral del continente americano y entorno de leyenda desde que Magallanes y su tripulación surcaran sus aguas a principios del XVI.

Les siguieron, a expensas de los pueblos yámana y selknam, el pirata Drake, Darwin, pastores ingleses, sacerdotes salesianos, presidiarios y ovejas con el objetivo de domesticar una enorme isla que siempre lo ha puesto difícil a quien busca en ella un asentamiento definitivo (menos a los castores). El siguiente en caer rendido a su biografía y sus impactantes paisajes naturales puedes ser tú, viajero. Si atiendes a todo lo que tiene que ofrecerte, tu brújula trotamundos seguro que pone rumbo hacia sus costas.

Ushuaia será la base para explorar Tierra del Fuego, el último vestigio de civilización que ven los barcos en dirección a la Antártida. Los deportes de nieve y el esquí en Cerro Castor animan sus gélidos inviernos y los largos días de verano permiten hacer excursiones en los alrededores como si el día no tuviera fin.

Tampoco faltan hoteles, bares y restaurantes donde reponer fuerzas y edificantes visitas como el Museo Marítimo, construido en el antiguo presidio. La ciudad se encuentra a orillas del canal de Beagle, que depara diversas singladuras para conocer su intrincado litoral y su fauna marina, así como la frágil presencia humana más allá de este enclave. Detrás se alzan los montes Martial, donde se suceden los senderos por valles suizos, espesos bosques de lengas, viejas estancias y glaciares a poca distancia de la cota de mar. 

 

Viajes 100% a medida
3 – 5 días
Desde 650 €*
Ushuaia
Mejor época: noviembre – marzo
* Según el criterio de nuestro experto. Vuelos excluidos.