Ecocamp Patagonia

Torres del Paine
Experto
Javier Urrutia

Desde su apertura en 2001, este complejo de cúpulas geodésicas –que presume de haber sido el primero de este tipo en el mundo– ha ganado diversos premios gracias a su arriesgado diseño y su apuesta por la sostenibilidad. Con sus suelos de madera, sus estufas con bajo nivel de emisiones y su decoración inspirada en el arte de la tribu patagónica kaweskar, harán que sintáis la autenticidad del entorno de inmediato.

Las cúpulas geodésicas se inspiran en un modelo de arquitectura creado por el arquitecto Richard Buckminster Fuller en los años 40 como un modelo de máxima eficiencia constructiva (se usan de modelo para viviendas en la Luna y Marte). En este caso se componen de triángulos recubiertos de tela y la energía la obtienen de un panel solar, un calentador de propano y una estufa de leña. Disponen asimismo de un depósito de compost para reciclar los desechos y los materiales son de madera certificada y tejidos naturales. Se elevan sobre la tierra para crear un aislante natural y están conectadas entre ellas por pasarelas de madera que «vuelan» sobre la floresta.

El restaurante es una cúpula comunal, donde se disponen mesas alargadas para comer de forma comunal. Los desayunos son contundentes para prepararse de cara a la excursión del día, que irá acompañada de un ‘lunch box’.